Al mirar un texto en inglés, enseguida se nota que algunas palabras empiezan con mayúsculas. Pero no siempre ha sido así. Veamos de dónde vienen las mayúsculas y por qué se siguen utilizando hoy en día.
¿Dónde empezó todo?
Hace mucho tiempo, cuando no había ordenadores ni libros, se escribía en pergamino o piedra. En la antigua Roma, todas las letras eran mayúsculas: las minúsculas sencillamente no existían. Imagínese lo incómodo que resultaba leer un texto TODO EN MAYÚSCULAS.
Con el tiempo, cuando la gente empezó a escribir más a menudo y más rápido, aparecieron las minúsculas, que eran más fáciles y rápidas de escribir a mano. Esto sucedió en algún momento de la Edad Media, cuando los monjes reescribían los libros. Para que el texto pareciera más ordenado, dejaban las mayúsculas para el principio de las frases y las palabras importantes.
¿Por qué son tan importantes las mayúsculas?
En inglés, las mayúsculas se han convertido en una forma de enfatizar algo importante. Por ejemplo:
El principio de una frase: para ver de un vistazo dónde empieza un nuevo pensamiento.
Nombres y títulos: por ejemplo, Harry Potter o London, ¡porque las personas y las ciudades son importantes!
Días de la semana y meses: Monday (lunes) o December (diciembre) también se escriben con mayúscula.
En el siglo XVIII, cuando empezaron a imprimirse libros y periódicos, las normas se hicieron más estrictas. Se decidió entonces que no era necesario escribir con mayúscula todas las palabras importantes, sino que bastaba con ciertos casos. Estas normas siguen vigentes hoy en día.
¿Y si nos olvidamos de las mayúsculas?
Sin mayúsculas, el texto tiene un aspecto extraño y es más difícil de leer. Por ejemplo:
i love london in december. - parece descuidado.
I love London in December.. - Queda claro de inmediato que se trata de nombres propios y del principio de una frase.
Las mayúsculas son como las señales de tráfico en un texto. Ayudan a no confundirse y a entender más rápidamente de qué estamos hablando.
Así es como una simple idea de la Antigua Roma pasó a formar parte de nuestras vidas, ¡incluso en mensajes y publicaciones en las redes sociales!