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Verbos de retorno en alemán

19.05.2024
4 minutos para leer
Hoy voy a hablarte de los verbos de retorno en alemán. Son verbos que se utilizan con un pronombre de retorno y muestran que la acción vuelve sobre sí misma. Por ejemplo, cuando te lavas las manos, te lavas a ti mismo. Los verbos de retorno en alemán se utilizan a menudo con el pronombre «sich». Es como decir «tú mismo» o «a ti mismo». Parece complicado, pero en realidad es muy sencillo. Veamos algunos ejemplos y verás que no es nada difícil de entender.

Índice

Los verbos de retorno son verbos que se utilizan con un pronombre de retorno y muestran que la acción vuelve sobre sí misma. Por ejemplo, cuando te lavas las manos, te lavas a ti mismo. En alemán, los verbos de retorno se utilizan a menudo con el pronombre «sich». Es como decir «tú mismo» o «a ti mismo». Parece complicado, pero en realidad es muy sencillo. Veamos algunos ejemplos y verás que no es nada difícil de entender.
Los verbos de retorno en alemán son muy importantes. Demuestran que la acción que estás realizando va dirigida a ti mismo. Por ejemplo, cuando dices «Ich wasche mich» (me lavo), utilizas el pronombre de retorno «mich» (yo) para mostrar que te estás lavando. Lo mismo ocurre con el verbo «sich anziehen» (vestirse): «Ich ziehe mich an» significa «me estoy vistiendo», es decir, te estás poniendo la ropa.
Algunos verbos se utilizan siempre con pronombres de retorno. Por ejemplo, «sich freuen» (alegrarse) se utiliza siempre con «sich». Si quieres decir «me alegro», dirás «Ich freue mich». Otro ejemplo es «sich interessieren» (interesarse). Si te interesan los deportes, dirías «Ich interessiere mich für Sport».
Pero los verbos reflexivos no siempre se traducen como «tú mismo» o «para ti mismo». A veces se trata simplemente de la forma en que se hablan en alemán. Por ejemplo, «sich beeilen» significa «darse prisa». Cuando dices «Ich beeile mich», no te estás dando prisa a ti mismo, sino que tienes prisa.
Los pronombres de retorno cambian según la persona de que se trate. Por ejemplo:
Ich wasche mich (Me estoy lavando)
Du wäschst dich (tú te lavas)
Er/sie/es wäscht sich (él/ella se lava)
Wir waschen uns (nos lavamos)
Ihr wascht euch (tú te lavas)
Sie waschen sich (se lavan)
A primera vista puede parecer confuso, pero con la práctica resulta mucho más fácil. La clave está en recordar que cuando haces algo para ti o para ti mismo, utilizas «sich» o una forma del mismo.

¿Qué son los verbos reflexivos en alemán?

Akkusativ es uno de los casos en alemán que se utiliza para el complemento directo en una frase. Los verbos que requieren Akkusativ se llaman verbos Akkusativ. Esto significa que siempre van acompañados de un complemento en acusativo. Veamos en qué consiste y cómo manejarlo.
Cuando se habla de alguien que hace algo a alguien o a algo, hay que utilizar el Akkusativ. Por ejemplo, si dices «estoy leyendo un libro», la palabra «libro» estará en acusativo porque es el complemento directo del verbo «leer». En alemán, sería «Ich lese das Buch». En esta frase, «das Buch» es el complemento akusativ.
Veamos algunos ejemplos más para ver cómo funciona esto:
«Ich sehe den Hund» (Veo un perro). Aquí, «den Hund» es un complemento directo que está en el Akkusativ.
«Er kauft einen Apfel» (Él compra una manzana). «Einen Apfel» también es un complemento directo en acusativo.
Es importante recordar que los artículos y los adjetivos también cambian según el caso. Veamos cómo cambian los artículos para los distintos géneros en Akkusativ:
Masculino: der -> den (Ich sehe den Mann)
Femenino: die -> die (Ich sehe die Frau)
Género medio: das -> das (Ich sehe das Kind)
Plural: die -> die (Ich sehe die Hunde)
Algunos verbos requieren siempre el Akkusativ. He aquí algunos ejemplos de este tipo de verbos:
sehen (ver): Ich sehe den Baum (Veo el árbol).
haben (tener): Sie hat einen Hund (Ella tiene un perro).
finden (encontrar): Wir finden den Schlüssel (Encontramos la llave).
Veamos ahora algunas frases de ejemplo con diferentes verbos que requieren el Akkusativ:
«Ich esse einen Apfel» (Me como una manzana). El verbo «essen» requiere el Akkusativ, por lo que «einen Apfel» está en caso acusativo.
«Du kaufst ein Buch» (Tú compras un libro). El verbo «kaufen» también requiere el akusativ, por lo que «ein Buch» está en acusativo.
«Wir lieben die Musik» (Nos gusta la música). El verbo «lieben» requiere el Akkusativ, así que «die Musik» está en acusativo.
Aquí hay otra regla importante: si hay una negación en una frase, la palabra «kein» también cambia a Akkusativ. Por ejemplo:
«Ich habe keinen Hund» (No tengo perro). Aquí «keinen Hund» está en caso acusativo.
«Sie hat keine Katze» (Ella no tiene gato). Aquí «keine Katze» también está en acusativo.

Akkusativ

Dativ es uno de los casos que se utilizan en alemán para los complementos indirectos. Esto significa que Dativ indica a quién o a qué se dirige la acción. Veamos en qué consiste y cómo utilizarlo.
Cuando se habla de alguien que da algo a alguien o que hace algo por alguien, es necesario utilizar Dativ. Por ejemplo, cuando se dice «Voy a regalar un libro a un amigo», la palabra «amigo» estará en dativo porque es un complemento indirecto. En alemán, sería «Ich gebe dem Freund dem Freund das Buch». En esta frase, «dem Freund» es un complemento dativo.
Veamos algunos ejemplos más para ver cómo funciona:
«Ich helfe meiner Mutter» (Ayudo a mi madre). Aquí, «meiner Mutter» es un complemento indirecto que está en Dativ.
«Er gibt dem Kind einen Apfel» (Le da al niño una manzana). «Dem Kind» también es un complemento indirecto en dativo.
Es importante recordar que los artículos y los adjetivos también cambian según el caso. Veamos cómo cambian los artículos para los distintos géneros en Dativ:
Masculino: der -> dem (Ich helfe dem Mann)
Femenino: die -> der (Ich helfe der Frau)
Género medio: das -> dem (Ich helfe dem Kind)
Plural: die -> den + «n» al final del sustantivo (Ich helfe den Kindern)
Algunos verbos requieren siempre Dativ. He aquí algunos ejemplos de este tipo de verbos:
helfen (ayudar): Ich helfe dem Freund (Estoy ayudando a un amigo).
danken (dar las gracias): Wir danken der Lehrerin (Damos las gracias a la profesora).
gefallen (gustar): Das Buch gefällt dem Kind (Al niño le gusta el libro).
Veamos ahora algunas frases de ejemplo con diferentes verbos que requieren Dativ:
«Ich schreibe meinem Bruder einen Brief» (Estoy escribiendo a mi hermano una carta). El verbo «schreiben» requiere Dativ, por lo que «meinem Bruder» está en dativo.
«Du gibst der Katze Milch» (Le das leche al gato). El verbo «geben» requiere Dativ, por lo que «der Katze» está en dativo.
«Wir schenken dem Freund ein Geschenk» (Le hacemos un regalo a un amigo). El verbo «schenken» requiere Dativ, así que «dem Freund» está en dativo.
Aquí hay otra regla importante: si hay una negación en una frase, la palabra «kein» también cambia a Dativ. Por ejemplo:
«Ich gebe keinem Freund das Buch» (No regalo un libro a ningún amigo). Aquí «keinem Freund» está en caso dativo.
«Sie hilft keiner Katze» (Ella no ayuda a ningún gato). Aquí «keiner Katze» también está en dativo.

Dativ

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