A1, o Nivel Básico 1, es la primera etapa en el aprendizaje del español. En este nivel, el estudiante apenas empieza a entrar en el idioma: aprende a leer, pronunciar correctamente las palabras, entender frases simples y construir oraciones cortas sobre sí mismo.
La tarea principal de A1 es dar una base sin la cual será difícil avanzar. El estudiante se familiariza con el alfabeto español, el acento, las reglas simples de lectura, los artículos, el género y el número de los sustantivos. Poco a poco aparecen los primeros verbos y las frases más necesarias para la comunicación.
Después de completar este nivel, una persona puede decir cómo se llama, de dónde es, dónde vive, a qué se dedica y qué idiomas estudia. Puede decir su edad, número de teléfono, profesión, país, ciudad y actividades favoritas. El estudiante también aprende a hacer preguntas simples: cómo te llamas, dónde vives, cuánto cuesta, qué hora es, dónde se encuentra el lugar necesario.
Por ejemplo, en A1 ya se puede decir:
Me llamo Olga. Soy de Ucrania. Vivo en Valencia. Trabajo y estudio español.
Todavía no es un habla fluida, pero ya es un comienzo claro. Una persona puede participar en un diálogo muy sencillo si el interlocutor habla despacio y usa palabras conocidas. Puede pedir un café, pedir la cuenta, dar las gracias, disculparse, aclarar el precio o pedir que le repitan algo.
En este nivel normalmente se estudian temas como la familia, los países, las profesiones, la comida, la ciudad, el transporte, los días de la semana, los meses, los números, los colores, las compras y la rutina diaria. En gramática aparecen los verbos ser, estar, tener, llamarse, vivir, trabajar, estudiar, hablar, comer en presente.
No conviene subestimar el nivel A1. A veces al estudiante le parece demasiado fácil, pero precisamente aquí se forma una base correcta. Si aprende a construir frases básicas con tranquilidad, después le resultará más fácil pasar a los tiempos verbales, los pronombres y las oraciones más largas.