La belleza de un nombre español es, ante todo, su sonido. Vocales abiertas, consonantes suaves, un ritmo musical: el idioma está hecho para que los nombres suenen como una melodía. No es de extrañar que los nombres femeninos españoles hayan traspasado hace tiempo las fronteras de España y se hayan arraigado en todo el mundo.
Valentina es un nombre de raíces latinas, procedente de la palabra valens, que significa fuerte, sana. En España se percibe como un clásico, pero al mismo tiempo no parece anticuado. Suena igual de bien en español, ucraniano y ruso, una cualidad poco común para un nombre propio.
Isabel es la versión española de Isabel/Elisabeth. Este nombre fue llevado por reinas, santas y heroínas literarias. Cuatro sílabas, acento en la última, y se obtiene un nombre que suena como un pequeño poema.
Catalina es la versión española de Catalina/Catalina. Ligero, melodioso y con carácter. En América Latina este nombre es especialmente popular; allí se pronuncia rápidamente y con cierta musicalidad.
Adriana proviene del nombre de la ciudad de Adria, en Italia. Es un nombre cosmopolita: igualmente apropiado en Madrid, Buenos Aires y Kiev. Suena maduro, pero no pesado.
Rosario significa literalmente «rosario», un collar de rosas. De origen religioso, aunque desde hace tiempo se percibe simplemente como un nombre muy hermoso. En Andalucía este nombre es especialmente querido y a menudo se acorta a Charo.
Paloma significa paloma. Es uno de esos nombres en los que significado y sonido coinciden perfectamente. Suave, ligero y con un toque poético. Picasso llamó así a su hija, y eso ya lo dice todo.
Lucía significa luz. Proviene del latín lux. Es sencillo en su escritura, pero tiene ese acento en la última sílaba que le da carácter español: Lucía.
Esperanza significa esperanza. Es largo, de muchas sílabas y solemne. Se abrevia como Espe y enseguida adquiere un aire familiar y cálido.
Soledad significa soledad. A primera vista parece un significado extraño para un nombre. Pero en la cultura española la soledad no es una tragedia, sino un estado especial del alma, casi una categoría filosófica. La cantante Soledad lleva este nombre, y suena orgulloso más que triste.
Consuelo significa consuelo. Otro nombre con un significado inesperado detrás del cual se esconde una idea profunda. En la tradición católica, el consuelo es una virtud, y el nombre lleva consigo ese matiz.